Cómo interpretar benchmarks y puntuaciones

Qué mide un benchmark, cómo leer una puntuación y una diferencia porcentual, y por qué ninguna cifra es definitiva.

Para saber qué corredor es más rápido, hace falta que corran la misma carrera. Un benchmark es eso para el hardware: una tarea idéntica que se ejecuta en distintos componentes para comparar cómo la resuelven. Convierte «parece que este va mejor» en un resultado que se puede ordenar.

TipoQué esLimitación
SintéticoPrueba diseñada para exigir al máximo un componentePuede no reflejar lo que haces
De aplicaciónTareas reales: renderizar, comprimir, exportar vídeoSolo vale para ese programa
De juegosFPS en un juego o escena concretaCambia con parches, controladores y ajustes

La fórmula es (mayor − menor) ÷ menor. Cuidado con el punto de partida: si B rinde 15.000 y A 10.000, B rinde un 50 % más que A, pero A rinde un 33 % menos que B. Son dos frases correctas sobre el mismo hecho.

Ejemplo hipotético (cifras inventadas para practicar): GPU A, 12.000 pts; GPU B, 18.000 pts. B rinde un 50 % más que A (6.000 ÷ 12.000); A rinde un 33 % menos que B (6.000 ÷ 18.000).

DiferenciaLo que suele significar
Menos de un 5 %Prácticamente indistinguible: decide el precio
5 – 15 %Visible en mediciones; rara vez cambia la experiencia
15 – 30 %Se nota en uso exigente
Más del 50 %Cambio de categoría

Orientación aproximada, no una ley.

El rendimiento sin precio no sirve para decidir. En esta web se calcula el €/punto (precio ÷ puntuación: menor es mejor) y, en la portada, su inverso Pts/€ (mayor es mejor). Es la misma información mirada al revés.

Las puntuaciones de PassMark GPU/CPU son estimaciones propias: no proceden de PassMark Software ni de pruebas nuestras, y no son comparables con las de otras webs. Se explican, con sus límites, en la metodología. Úsalas para ordenar y comparar, y contrasta las diferencias pequeñas con reseñas independientes que midan tus juegos o tus programas.

  1. Misma prueba: no mezcles puntuaciones de fuentes distintas.
  2. Mismas condiciones: resolución, ajustes, memoria y resto del equipo.
  3. Varias fuentes: si la diferencia es pequeña, contrasta antes de decidir.

Un benchmark no responde «¿cuál es el mejor?», sino «¿cuál es mejor para esta tarea, en estas condiciones?». Elige la prueba que se parezca a tu uso y desconfía de los números sueltos.